Personalidad saludable… que término tan complicado de definir, ya que la ¡respuesta depende de a quién le preguntes!, lo que si es un hecho es que la mayor aspiración del ser humano es siempre la autotrasendencia, como dice Fromm, es decir, siempre se busca ser mejor al que ya se es.
No cabe duda que cada cosa en el tiempo como en la vida pasa por que tiene sentido que suceda, y como tiene sentido tiene el deber de suceder. La psicología en su construcción y reconstrucción ha pasado por muchos cambios a lo largo del tiempo que la han fortalecido para definirse o redefinirse, solamente es necesario revisar las necesidades psicológicas de las personas en aquellos años para entender el por qué de las propuestas surgidas; iniciando con psicoanálisis orientado a tratar la histeria, fundamentada en la hipótesis de alguna fijación de índole sexual surge por la necesidad de generar una estrategia de intervención que permitiera que el individuo explorarse, entenderse y asimilarse como es, y de esta manera eliminar todas aquellas llamadas resistencias que no le permitieran fluir. No es extraño entonces que la meta del psicoanálisis sea “hacer consiente lo inconciente”, es decir, “instalar el yo donde antes habia ello”.
Lo mismo pasa con el conductismo y el cognitivismo, que surge con la idea de que ya instaurado “el yo donde habia ello”, como decían los psicoanalistas, entonces es posible un control en la conducta, y esta tiene la característica fundamental de ser observable, medible y cuantificable. Para ellos, los malos pensamientos y el poco control de la conducta hacen que el individuo enferme, es por ello que su trabajo se centra en el control de la conducta y la discriminación de los pensamientos.
La historia no cambia con la llamada 3ra fuerza, apostándole a los que ellos llaman “potencial humano”, surgiendo una vez más por la necesidad de la sociedad de trabajar con muchos de los sobrevivientes de guerra y todas aquellas personas que sufrieran de una neurosis noogena, como diría V.Frank y el sentido de vida, favoreciendo en el individuo el contacto y la responsabilidad consigo mismo y la sociedad. Por el tipo de demanda no es de extrañarse que las condicionantes para una de las terapias más importantes en la corriente humanista TCP sea la congruencia, la aceptación incondicional y la empatía.
En conclusión, como he descrito anteriormente la psicología ha evolucionado, y gracias a esa evolución hay tantas concepciones de lo que es estar y ser una persona sana.
Personalmente, haciendo una critica a los tres principales enfoques, creo que no todo lo que nos pasa es necesario hacerlo consciente, no tiene sentido porque quizá nos daña más. Creo mas en el incosciente sabio, del que habla Jung, porque no todo lo puesto en el incosciente es necesariamente negativo. Por otro lado, tampoco creo que el control de la conducta sea un cambio real, ya que esta basado en un entrenamiento, esto no pasa por un análisis real, se queda barado en la conciencia, que resulta ser muy limitada.
Todas las corrientes psicológicas, tienen entonces pros y contras en su ser y hacer terapéutico, todas funcionan en la realidad porque favorecen de alguna manera la salud del individuo, que es finalmente la Eureka de la psicología general.
Autor: Ivana Guzmán (2011).
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