sábado, 2 de julio de 2011

Raíces de la psicoterapia

Desde la aparición del hombre en la Tierra, los seres humanos hemos tratado de entender nuestro propio comportamiento y,  en realidad ha generado muchas maneras de aproximarse a la respuesta. Las respuestas han sido variadas, al igual que las formas. Se ha pasado desde considerar una posesión de espíritus (buenos o malos), hasta explicaciones científicas observables, medibles y cuantificables. Esto es porque en el siglo XVII surge un repentino interés por una “filosofía experimental”, por asuntos prácticos.

Con el tiempo, me parece que el explicar las razones no es suficiente, ya que la teoría de una manera ideal sana, no es lo mismo que trabajar con lo que ya esta enfermo. Es decir, no es lo mismo crear o construir a reparar.

El interés por el mejoramiento, ya no tanto impulsado por la explicación humana, incitó a desarrollar nuevas metodologías en todas las áreas para la intervención y el MEJORAMIENTO de la salud psíquica de las personas.  Surgiendo así la psicoterapia.

En el siglo XX el interés de Freud por entender el comportamiento humano da origen al psicoanálisis y con esto se inicia la controversia de la “salud” y “enfermedad” mental.

Cada psicoterapeuta define o considera una conducta psicopatológica de acuerdo a la concepción de la naturaleza humana, que a mi juicio resulta bastante subjetivo e incluso confuso.

Para Freud una psicopatología que requería tratamiento era por una sublimación inadecuada, para él el hombre ideal era el hombre sublimado. Al tomar como punto de referencia este concepto de sanidad, me parece concreto el término. 

La definición de bienestar emocional entonces no es una cuestión científica, sino el reflejo de los valores éticos que sustente el que lo define.

Sin embargo, todas las formas de psicoterapia coinciden  que el hombre es susceptible de cambio y capaz de producir ese cambio en sí mismo. Además de que coinciden en que el autoconocimiento constituye la base de la realización personal. Desde luego desde diferentes perspectivas, razón por la cual hoy en día existen diversos enfoques con una propuesta de psicoterapia diferente.

Todas las escuelas que pretenden ser fieles a la “psicología dinámica” sostienen que la falta de conocimiento es el meollo  de la psicopatología.
autor: Ivana Guzmán (2011).

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